Internet está formada por ordenadores en red y por tanto
el dueño de cada ordenador decide qué va a ofrecer al
resto.
De esta manera nadie controla Internet. Nadie puede decir
al dueño de un ordenador cómo tiene que hacer las
cosas.
No obstante cuando un ordenador presta servicios que puedan
promover o ayudar a cometer delitos, la justicia sí puede
intervenir en ese ordenador. De cualquier modo como los
ordenadores pueden estar en cualquier país del mundo es
difícil luchar contra esos delitos.
A pesar de qué nadie la controle sí es cierto que los
Estados se preocupan de facilitar las conexiones, pagando y
manteniendo conexiones entre redes (por ejemplo entre
universidades) y asesorando a las empresas y a los particulares.
En España rediris es el organismo encargado de dicha tarea.
Su página web es www.rediris.es, y su servidor de
ficheros es ftp.rediris.es.